¿Y si tu carta fuera el mapa de un juego,
y el personaje fueras tú?
Tu carta, tu nombre y tu fecha dicen quién eres. Aquí juegas a serlo.
Si guardaste tu Llave de Retorno, tráela aquí. Tu avatar y todo tu camino volverán tal como los dejaste.
Nada es invento: es cálculo. Ánima solo necesita tu nombre y tu fecha de nacimiento.
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Tu nombre no sale de este dispositivo. Cuando Ánima afina tus cálculos, viajan solo números sin nombre: fecha, hora y coordenadas. Nadie sabe de quién son.
El Concilio te reconoce
Ánima no exige nada. Esto es lo que hay, por si quieres tomarlo.
Con tu nombre y tu fecha, seis cálculos antiguos dibujan tu retrato: un avatar que eres tú. Nada es invento: es cálculo.
Cada día trae una pregunta sencilla sobre tu vida. Cruzarla vale 21 chispas. Decir hoy no también es respuesta: nada resta, no hay rachas que cuidar.
Cada trece días hay un reto suave, como caminar sin celular. Si al día trece lo cumpliste, ganas 34 chispas. Si no, no pasa nada.
Tus chispas se gastan en las sendas: lecturas sobre ti, paso a paso. Cada paso te cuenta algo nuevo y hace crecer tu retrato.
Las chispas de vida cuentan todo lo que caminas y nunca bajan. Con ellas ganas nombres nuevos: de Dormido a Numen. Como niveles de un juego.
Tu nombre y tu camino se quedan en este teléfono. Tu Llave de Retorno, en Perfil, te deja recuperar todo si cambias de aparato.
Lo que dejaste escrito en el camino. Nada de esto sale de este dispositivo.
Numen es un compás de reflexión, no un sustituto de ayuda profesional. Si atraviesas un dolor que pesa demasiado, busca a alguien humano: línea 106 (Colombia), 800 290 0024 (México), 024 (España), 988 (USA).
Cuando hay señal, el Concilio revisa el cielo del día en que naciste y confirma tu carta. Los números viajan sin tu nombre.
Tu nombre y tu camino viven solo aquí. Solo cruzan al Concilio si tú lo pides, y solo para lo que tú pides.
Si el texto se siente pequeño, agrándalo. Todo escala contigo.
La guía de Ánima: el avatar, la misión diaria, la onda de trece días, las sendas, los umbrales y la llave.
Todo lo que dejas escrito en el camino, reunido como un diario: reflexiones, ondas cerradas, nodos e hitos.
Tu camino vive solo aquí. La llave es tu respaldo: guárdala donde no se pierda y podrás retomar tu camino en cualquier dispositivo, tal como lo dejaste.